
El curtido
Cuarenta y dos días en fosos de corteza de roble. La piel sale más lenta y más viva: el color no se aplica, se gana.
El upper del Monolite se corta de una única pieza de becerro. Sin costuras que lo dividan. Sin logotipo que lo explique.
Desplázate para girarla
No hacemos zapatillas rápidas. Una piel curtida durante cuarenta y dos días no admite prisa, y una horma tallada a mano tampoco.
En Via dei Serragli salen ciento veinte pares al año. El resto del tiempo se emplea en mirar.

Cuarenta y dos días en fosos de corteza de roble. La piel sale más lenta y más viva: el color no se aplica, se gana.

La piel se tensa sobre la horma con tenazas y reposa tres días. Es la única parte del proceso que no se puede acelerar sin que se note a los seis meses.

El color se da a mano, capa sobre capa, con algodón. Ningún par sale igual que otro: es la firma de quien lo hizo.
Una pieza de becerro. Ninguna costura que lo divida.
Cabritilla cosida a mano sobre un lecho de corcho.
Corcho natural. A los diez días ya tiene tu forma.
Caucho vulcanizado, unido con cosido Blake. Sustituible de por vida.
Ludovico Corvane abre un taller de calzado en Via dei Serragli, Florencia.
Se talla la CV-01, la primera horma propia de la casa. Aún se conserva.
La casa fija el curtido vegetal de cuarenta y dos días. No ha cambiado desde entonces.
El atelier presenta su primera silueta baja.
Monolite. Un upper de una sola pieza. Ciento veinte pares.
Vachetta sin pigmento
Envejece con quien la lleva. Al año no se parece a ninguna otra.
Precio bajo solicitud
Pátina negra, siete capas
El negro se construye por transparencia; a contraluz aparece el marrón del fondo.
Precio bajo solicitud
Pátina coñac, cantos a mano
Quemada a mano en punta y talón. Es la que más se pide y la que menos se repite.
Precio bajo solicitud
Cada par se asigna en una cita privada en el taller de Florencia. Déjanos tu nombre y te escribimos con las fechas disponibles.